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ESTOS SON LOS NOMBRES * DE SOLO ALGUNOS DE LOS MIEMBROS QUE CONFORMAN O CONFORMARON LA UNIDAD-69
U-69
SEAMOS TODOS HERMANOS
Con gusto recibimos aportaciones y sugerencias, si conoces a alguien que formo parte de LA U-69 por favor comunícalo al E-mail aquí mencionado, queremos saber de ti y tu historia por favor compártela.
Mencion Especial CMDTE. Raul Rodriguez Arellano QEPD. Miembros: Alfonso Moreno R. Hugo Pulido David Camarena R. Víctor M. Acosta [+] Armando Moreno Hugo Mandujano A. Alajandro Torres O. Joel Alfaga B. Jose Martinez Juan P. Díaz Barriga Alejandro Yerena C. E. Alejandro Ramírez C. Salvador Ledesma G. Humberto Garcia Herrera Saúl Banda G. Jesús Ojeda Javier Castro [+] Salvador Quiroz Grimaldo [+] Arturo Usabiaga Enrique Gómez De La Cortina Juan Rodríguez Corona [+] Juan Manuel Maldonado Fernando Mancera Marcos A. Mancera [+] Mauricio Bulman H. Rafael Rosas Ortega Martín Aburto Fernando Chaurand Héctor Mandujano A. Gustavo Polo M. Juan Carlos Rayas Salvador Herrera Raúl Vázquez S. Diego Ahedo Ramon Melgoza C. Guillermo Colunga Lorenzo Ahedo Enrique Arteaga Marco Banda PERSONAL FEMENINO Sandra Mares E. Veronica Flores Flores M. Alejandra Boiso Sandra Morales Mariana Guerrero R. Paola A. Montoya J. Mayela Campos Aguilera PERSONAL DE SOPORTE A LA U-69 Ana Lilia Cardenas Gilberto A. Arreguin
*EL ORDEN DE LOS NOMBRES NO REPRESENTA UN ORDEN CRONOLOGICO O ALFABETICO, AYUDANOS A ORGANIZARLO. SI TU NOMBRE NO ESTA AQUI …TE ESTAMOS BUSCANDO COMUNICATE CON NOSOTROS POR FAVOR. ESTA LISTA NO ESTA COMPLETA. |
CELAYA Desde su infancia le halló el gusto a servir al prójimo y comenzó
haciéndolo como voluntario en la Cruz Roja Delegación Celaya, aunque su
camino después sería otro al ingresar al seminario y convertirse en
sacerdote, sin embargo, hay una afición que siempre lo ha acompañado y
es el gusto por pasear en motocicleta.
Tuvo el gran ejemplo de su padre el comandante J. Socorro Mancera, quien fue fundador de la benemérita institución en este municipio.
Recuerda nostálgico que desde los 7 años de edad su padre lo llevaba a acompañarlo a la Delegación que se localizaba en el Hospital General, en las calles de Hidalgo y Leandro Valle, en el edificio en que hoy está la escuela Nicolás Bravo y posteriormente a la calle de Sóstenes Rocha, aunque todavía participó en el edificio nuevo construido ex profeso para la delegación sobre la avenida Constituyentes, donde se localiza a la fecha.
"Desde niño me gustó participar y nuestro padre nos inculcó el ser altruista, participar en la ayuda al prójimo fue algo que nos transmitió y como enseñanza práctica, no teórica.
Yo personalmente lo acompañaba a su guardia de los martes por la noche a la que acudía sólo por algunas horas, porque ya como veterano no se quedaba toda la noche, y en las vacaciones participaba en el operativo San Cristóbal".
Agrega que ya cumplida la mayoría de edad ingresó a la Cruz Roja como socorrista. "Yo soy el más chico de siete hermanos y me inscribí al curso de Primeros Auxilios ‘primer respondiente’, como se le llamaba en ese entonces, y obtuve mi registro para poder participar en la guardia nocturna de los martes".
Posteriormente y al ingresar al Seminario tuvo que dejar un tiempo el servicio de socorrismo, sin embargo, poco tiempo después obtuvo el permiso especial para alternar su preparación para el servicio a Dios con el servicio a las personas en desgracia, y siguió brindando su ayuda a la Cruz Roja en las guardias del jueves por la tarde y los sábados por la mañana, hasta los últimos años de su formación como sacerdote.
Las motocicletas en su vida
Aunado a su inclinación por el servicio altruista, compartía otra afición especial, el uso de las motocicletas como medio de transporte y recuerda sonriente algunas anécdotas.
"Creo que como a todo joven, me atraía mucho la adrenalina y la velocidad, entonces con mis primos y algunos amigos compartía este gusto que me fue prohibido al ingresar al seminario, pero siempre encontraba la forma de tener una motocicleta escondida para utilizarla y lo hacía esporádicamente".
Así, sonríe al recordar que tras ordenarse sacerdote, se dio una orden terminante del entonces Obispo de la Diócesis de Celaya, Jesús Humberto Velázquez Garay para que dejara de utilizar este tipo de vehículos, "pero igual, insistí en hacerlo de vez en cuando, pero tenía la mala suerte que siempre me descubrían y me regañaba, así que terminé por dejarlo".
Hoy, aunque quisiera pasear en moto la prohibición del Obispo y su salud se lo impiden, pero con mucho gusto continúa haciéndose cargo del Templo de Cristo Redentor en la colonia Residencial de Celaya y subraya que servir a Dios, es otra forma importante de servir a la sociedad.