Documento impreso desde el sitio web del
CICR URL: http://www.icrc.org/Web/spa/sitespa0.nsf/html/mexico-fas-1005
Comité Internacional de la Cruz Roja
7-11-2005 Historias del terreno
México: los militares aplican el DIH en ejercicios de
combate
Con el fin de asegurar que la tropa tenga un
comportamiento en el combate acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha
diseñado un circuito de entrenamiento práctico que incluye incidentes en
los que los combatientes deben respetar las normas de la guerra.
El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un
ejercicio de combate, reproduce de manera realista las
circunstancias en que se puede hallar un batallón durante la
batalla, como por ejemplo, instalaciones identificadas con los
emblemas protectores previstos en el DIH o bienes y población
civiles.
El primer circuito de este tipo fue construido en el
Centro de Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue
utilizado por primera vez en la capacitación de soldados que se
encuentran en la etapa más avanzada de adiestramiento.
none
General Brigadier Alfredo Barnard
Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar,
a cargo de la realización del ejercicio.
Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el
país asistieron como observadores a fin de supervisar luego la
puesta en práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está
previsto que ejercicios similares se realicen también en los Centros
de Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la
tropa.
El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte
teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.
En
la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de
los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un
vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño
poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos
analizan lo observado por lo que respecta al tratamiento de los
heridos, los prisioneros de guerra y las personas civiles,
reflexionan acerca de los casos de perfidia y el uso de estratagemas
y evalúan el respeto de bienes culturales u otros bienes
protegidos.
none
El delegado del CICR para las
Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una
de las exposiciones que integran la parte teórica de la
formación.
En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación
que reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez
"estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación
de los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver
ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no
combatientes, personas civiles, personal sanitario o religioso, se
les muestran los emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo
de trato de prisioneros de guerra.
Finalmente, en la parte de
aplicación, se realiza un ejercicio de combate. Se constituye un
batallón, el batallón "Azteca", que recibe la orden de recuperar una
posición que ha sido tomada por las "Fuerzas Azules", un grupo de
soldados dispuesto a propósito para participar del ejercicio en
calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón Azteca en
situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al
DIH.
Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para
capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.
El
ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que
el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de
sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los
oficiales se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso
de toma de dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en
los manuales de procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la
capacidad operativa de la tropa y se verifica que todo el personal
tenga su placa de identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea
también una unidad de Policía Militar que se encargará de los
prisioneros de guerra que eventualmente se hagan.
Finalmente,
se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la
operación de combate.
Durante el cumplimiento de las órdenes
recibidas, el batallón Azteca debe resolver las situaciones creadas
por la resistencia del batallón "Azul", aplicando los conocimientos
adquiridos durante las partes teórica y práctica de la
formación.
El ejercicio en el CAR de la I Región
Militar
none
Soldados en el papel de la fuerza
defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una
posición enemiga.
Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos
incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón
azteca a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento
del otro bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual
quedaron tres soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se
rindieron y fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis
que huyeron y se refugiaron en una edificación y un enfermero que
fue capturado. De acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a
seguir cumpliendo su labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados
y levantaron la bandera blanca. Ante esa situación, el batallón
azteca debió cumplir con todos los pasos del procedimiento para la
toma de prisioneros.
En otro momento del ejercicio, una
sección del batallón azteca llegó a un centro poblado en el que
había edificios civiles, debidamente identificados, y personal que
hacía el papel de población civil. Efectivos del batallón azul se
escondieron en el pueblo, lo que obligó al batallón azteca a
inspeccionar cada casa respetando los procedimientos. Finalmente,
los soldados enemigos fueron hallados en la iglesia del pueblo. Los
enemigos se rindieron y recibieron el trato de prisioneros de
guerra.
Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y
recibió de su comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de
artillería ligera. La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una
colina, desde dos flancos. Durante la batalla, soldados de uno y
otro bando fueron puestos fuera de combate y atendidos y trasladados
por el personal sanitario de cada bando, identificado con brazaletes
con la cruz roja.
Tras un breve enfrentamiento, el Batallón
Azteca logró tomar la posición enemiga. Una vez finalizada la
batalla propiamente dicha, comenzó la tarea de asistir a todas las
personas fuera de combate. Los heridos de uno y otro bando fueron
trasladados a un Centro Sanitario donde debían recibir atención de
acuerdo con la gravedad de sus heridas. Para dar mayor realismo al
ejercicio, soldados azules fueron maquillados para mostrar heridas
graves, como amputaciones de miembros. Por otra parte, los soldados
que se rindieron fueron tomados prisioneros y trasladados y puestos
a disposición de la Policía Militar, que debió requerirles datos
como su nombre y apellido, grado, número de matrícula y fecha de
nacimiento. Con el fin de dar más complejidad a la situación, dos
soldados azules hablaban exclusivamente náhuatl, por lo que el
batallón Azteca debió procurarse un intérprete.
Asimismo, el
grupo que hacía el papel de Policía Militar debió asegurarse que los
prisioneros de guerra conservaran sus placas de identidad y los
efectos personales que pudieran tener. El personal tomado como
prisionero fue subido a un camión debidamente identificado con las
letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de
destino.
El Comandante dio finalmente el parte a sus
superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el
ejercicio.
El papel del CICR
El CICR apoya la
realización de este tipo de ejercicios mediante la participación de
sus expertos en el dictado de las materias teóricas. Estas
actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en la
medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en
condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante
los combates.
none
Soldados del "Batallón Azteca"
desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
México: los militares aplican el DIH en ejercicios de combate
Con
el fin de asegurar que la tropa tenga un comportamiento en el combate
acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha diseñado un circuito de
entrenamiento práctico que incluye incidentes en los que los
combatientes deben respetar las normas de la guerra.
El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un
ejercicio de combate, reproduce de manera realista las circunstancias
en que se puede hallar un batallón durante la batalla, como por
ejemplo, instalaciones identificadas con los emblemas protectores
previstos en el DIH o bienes y población civiles.
El primer circuito de este tipo fue construido en el Centro de
Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue utilizado por
primera vez en la capacitación de soldados que se encuentran en la
etapa más avanzada de adiestramiento.
none
General Brigadier Alfredo Barnard
Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a
cargo de la realización del ejercicio.
General
Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento
de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.
Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el país
asistieron como observadores a fin de supervisar luego la puesta en
práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está previsto que
ejercicios similares se realicen también en los Centros de
Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la tropa.
El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.
En la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de
los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un
vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño
poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos analizan
lo observado por lo que respecta al tratamiento de los heridos, los
prisioneros de guerra y las personas civiles, reflexionan acerca de los
casos de perfidia y el uso de estratagemas y evalúan el respeto de
bienes culturales u otros bienes protegidos.
none
El delegado del CICR para las
Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de
las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.
El
delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige
a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte
teórica de la formación.
En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación que
reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez
"estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación de
los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver
ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no combatientes,
personas civiles, personal sanitario o religioso, se les muestran los
emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo de trato de
prisioneros de guerra.
Finalmente, en la parte de aplicación, se realiza un ejercicio de
combate. Se constituye un batallón, el batallón "Azteca", que recibe la
orden de recuperar una posición que ha sido tomada por las "Fuerzas
Azules", un grupo de soldados dispuesto a propósito para participar del
ejercicio en calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón
Azteca en situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al DIH.
Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.
El ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que
el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de
sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los oficiales
se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso de toma de
dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en los manuales de
procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la capacidad operativa
de la tropa y se verifica que todo el personal tenga su placa de
identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea también una unidad de
Policía Militar que se encargará de los prisioneros de guerra que
eventualmente se hagan.
Finalmente, se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la operación de combate.
Durante el cumplimiento de las órdenes recibidas, el batallón Azteca
debe resolver las situaciones creadas por la resistencia del batallón
"Azul", aplicando los conocimientos adquiridos durante las partes
teórica y práctica de la formación.
El ejercicio en el CAR de la I Región Militar
none
Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.
Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.
Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos
incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón azteca
a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento del otro
bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual quedaron tres
soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se rindieron y
fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis que huyeron y se
refugiaron en una edificación y un enfermero que fue capturado. De
acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a seguir cumpliendo su
labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados y levantaron la bandera
blanca. Ante esa situación, el batallón azteca debió cumplir con todos
los pasos del procedimiento para la toma de prisioneros.
En otro momento del ejercicio, una sección del batallón azteca llegó a
un centro poblado en el que había edificios civiles, debidamente
identificados, y personal que hacía el papel de población civil.
Efectivos del batallón azul se escondieron en el pueblo, lo que obligó
al batallón azteca a inspeccionar cada casa respetando los
procedimientos. Finalmente, los soldados enemigos fueron hallados en la
iglesia del pueblo. Los enemigos se rindieron y recibieron el trato de
prisioneros de guerra.
Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y recibió de su
comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de artillería ligera.
La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una colina, desde dos
flancos. Durante la batalla, soldados de uno y otro bando fueron
puestos fuera de combate y atendidos y trasladados por el personal
sanitario de cada bando, identificado con brazaletes con la cruz roja.
Tras un breve enfrentamiento, el Batallón Azteca logró tomar la
posición enemiga. Una vez finalizada la batalla propiamente dicha,
comenzó la tarea de asistir a todas las personas fuera de combate. Los
heridos de uno y otro bando fueron trasladados a un Centro Sanitario
donde debían recibir atención de acuerdo con la gravedad de sus
heridas. Para dar mayor realismo al ejercicio, soldados azules fueron
maquillados para mostrar heridas graves, como amputaciones de miembros.
Por otra parte, los soldados que se rindieron fueron tomados
prisioneros y trasladados y puestos a disposición de la Policía
Militar, que debió requerirles datos como su nombre y apellido, grado,
número de matrícula y fecha de nacimiento. Con el fin de dar más
complejidad a la situación, dos soldados azules hablaban exclusivamente
náhuatl, por lo que el batallón Azteca debió procurarse un intérprete.
Asimismo, el grupo que hacía el papel de Policía Militar debió
asegurarse que los prisioneros de guerra conservaran sus placas de
identidad y los efectos personales que pudieran tener. El personal
tomado como prisionero fue subido a un camión debidamente identificado
con las letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de destino.
El Comandante dio finalmente el parte a sus superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el ejercicio.
El papel del CICR
El CICR apoya la realización de este tipo de ejercicios mediante la
participación de sus expertos en el dictado de las materias teóricas.
Estas actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en
la medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en
condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante
los combates.
none
Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
México: los militares aplican el DIH en ejercicios de combate
Con
el fin de asegurar que la tropa tenga un comportamiento en el combate
acorde con el DIH, el Ejército Mexicano ha diseñado un circuito de
entrenamiento práctico que incluye incidentes en los que los
combatientes deben respetar las normas de la guerra.
El circuito, creado para ser utilizado en la realización de un
ejercicio de combate, reproduce de manera realista las circunstancias
en que se puede hallar un batallón durante la batalla, como por
ejemplo, instalaciones identificadas con los emblemas protectores
previstos en el DIH o bienes y población civiles.
El primer circuito de este tipo fue construido en el Centro de
Adiestramiento de la Primera Región Militar, donde fue utilizado por
primera vez en la capacitación de soldados que se encuentran en la
etapa más avanzada de adiestramiento.
none
General Brigadier Alfredo Barnard
Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento de la I Región Militar, a
cargo de la realización del ejercicio.
General
Brigadier Alfredo Barnard Quintana, jefe del Centro de Adiestramiento
de la I Región Militar, a cargo de la realización del ejercicio.
Los directores de los 12 Centros de Adiestramiento de todo el país
asistieron como observadores a fin de supervisar luego la puesta en
práctica del ejercicio en sus respectivos centros. Está previsto que
ejercicios similares se realicen también en los Centros de
Adiestramiento Básico, donde se inicia el entrenamiento de la tropa.
El ejercicio estuvo dividido en tres partes: una parte teórica, una parte demostrativa y una parte de aplicación.
En la parte teórica, un grupo de soldados recibe una clase acerca de
los principios básicos del DIH. Luego, asisten a la proyección de un
vídeo realizado por las FFAA británicas sobre la toma de un pequeño
poblado. Finalizada la proyección, el instructor y los alumnos analizan
lo observado por lo que respecta al tratamiento de los heridos, los
prisioneros de guerra y las personas civiles, reflexionan acerca de los
casos de perfidia y el uso de estratagemas y evalúan el respeto de
bienes culturales u otros bienes protegidos.
none
El delegado del CICR para las
Fuerzas Armadas de América Latina se dirige a la tropa durante una de
las exposiciones que integran la parte teórica de la formación.
El
delegado del CICR para las Fuerzas Armadas de América Latina se dirige
a la tropa durante una de las exposiciones que integran la parte
teórica de la formación.
En la parte demostrativa, los soldados recorren una instalación que
reproduce un pequeño pueblo en el cual se han establecido diez
"estaciones". En cada estación, la tropa asiste a una representación de
los temas abordados en la parte teórica. Los soldados pueden ver
ejemplos que les permitan reconocer a combatientes y no combatientes,
personas civiles, personal sanitario o religioso, se les muestran los
emblemas que deben respetar y presencian un ejemplo de trato de
prisioneros de guerra.
Finalmente, en la parte de aplicación, se realiza un ejercicio de
combate. Se constituye un batallón, el batallón "Azteca", que recibe la
orden de recuperar una posición que ha sido tomada por las "Fuerzas
Azules", un grupo de soldados dispuesto a propósito para participar del
ejercicio en calidad de "enemigo" y cuya tarea es poner al batallón
Azteca en situaciones tácticas que deberán resolver con arreglo al DIH.
Al batallón Azteca se le otorgan diez horas para capturar su objetivo y repeler a las tropas azules.
El ejercicio comienza con la planificación de la operación, en la que
el Comandante se reúne con los jefes y oficiales de los servicios de
sanidad, administración, transporte y material de guerra. Los oficiales
se ejercitan de este modo en el cumplimiento de un proceso de toma de
dicisiones cuyos pasos están claramente establecidos en los manuales de
procedimiento. Entre otras cosas, se comprueba la capacidad operativa
de la tropa y se verifica que todo el personal tenga su placa de
identidad y su cartilla de DIH y DDHH. Se crea también una unidad de
Policía Militar que se encargará de los prisioneros de guerra que
eventualmente se hagan.
Finalmente, se dicta la Orden General de Operaciones y se ordena iniciar la operación de combate.
Durante el cumplimiento de las órdenes recibidas, el batallón Azteca
debe resolver las situaciones creadas por la resistencia del batallón
"Azul", aplicando los conocimientos adquiridos durante las partes
teórica y práctica de la formación.
El ejercicio en el CAR de la I Región Militar
none
Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.
Soldados en el papel de la fuerza defensora, el "Batallón Azteca", esperan órdenes para atacar una posición enemiga.
Durante el desarrollo del ejercicio se produjeron diversos
incidentes. Por ejemplo, al aproximarse una sección del batallón azteca
a su objetivo, se encontró con una patrulla de reconocimiento del otro
bando, lo que dió lugar a una escaramuza tras la cual quedaron tres
soldados heridos, cuatro muertos, tres soldados que se rindieron y
fueron tomados como prisioneros de guerra, otros seis que huyeron y se
refugiaron en una edificación y un enfermero que fue capturado. De
acuerdo con el DIH, el enfermero es autorizado a seguir cumpliendo su
labor. Los enemigos que huyeron fueron rodeados y levantaron la bandera
blanca. Ante esa situación, el batallón azteca debió cumplir con todos
los pasos del procedimiento para la toma de prisioneros.
En otro momento del ejercicio, una sección del batallón azteca llegó a
un centro poblado en el que había edificios civiles, debidamente
identificados, y personal que hacía el papel de población civil.
Efectivos del batallón azul se escondieron en el pueblo, lo que obligó
al batallón azteca a inspeccionar cada casa respetando los
procedimientos. Finalmente, los soldados enemigos fueron hallados en la
iglesia del pueblo. Los enemigos se rindieron y recibieron el trato de
prisioneros de guerra.
Finalmente, el batallón azteca alcanzó su objetivo y recibió de su
comandante la orden de ataque, abriendo el fuego de artillería ligera.
La tropa atacó el objetivo, ubicado sobre una colina, desde dos
flancos. Durante la batalla, soldados de uno y otro bando fueron
puestos fuera de combate y atendidos y trasladados por el personal
sanitario de cada bando, identificado con brazaletes con la cruz roja.
Tras un breve enfrentamiento, el Batallón Azteca logró tomar la
posición enemiga. Una vez finalizada la batalla propiamente dicha,
comenzó la tarea de asistir a todas las personas fuera de combate. Los
heridos de uno y otro bando fueron trasladados a un Centro Sanitario
donde debían recibir atención de acuerdo con la gravedad de sus
heridas. Para dar mayor realismo al ejercicio, soldados azules fueron
maquillados para mostrar heridas graves, como amputaciones de miembros.
Por otra parte, los soldados que se rindieron fueron tomados
prisioneros y trasladados y puestos a disposición de la Policía
Militar, que debió requerirles datos como su nombre y apellido, grado,
número de matrícula y fecha de nacimiento. Con el fin de dar más
complejidad a la situación, dos soldados azules hablaban exclusivamente
náhuatl, por lo que el batallón Azteca debió procurarse un intérprete.
Asimismo, el grupo que hacía el papel de Policía Militar debió
asegurarse que los prisioneros de guerra conservaran sus placas de
identidad y los efectos personales que pudieran tener. El personal
tomado como prisionero fue subido a un camión debidamente identificado
con las letras "PG" o "PW", que lo transportó a su lugar de destino.
El Comandante dio finalmente el parte a sus superiores, anunciando el logro de la misión y finalizando el ejercicio.
El papel del CICR
El CICR apoya la realización de este tipo de ejercicios mediante la
participación de sus expertos en el dictado de las materias teóricas.
Estas actividades forman parte de los esfuerzos preventivos del CICR en
la medida en que contribuyen a que las fuerzas armadas estén en
condiciones de respetar el derecho internacional humanitario durante
los combates.
none
Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.
Soldados del "Batallón Azteca" desplegados para realizar ejercicios con fuego real.